Jesús Reverte (interior)

ENTREVISTA BUHOZON AGENCIA

¿QUIÉN ES JESÚS REVERTE?

Jesús Reverte es un apasionado de la caza menor y los perros, esa pasión es la que hace que sea feliz con mi trabajo y que eso se traslade al resultado con mis clientes. Y aunque en los últimos años no práctico la caza como tal, quién lo diría con los miles de cartuchos que habré gastado, ahora disfruto viendo perdices, faisanes y conejos vivos por el campo para que mis clientes puedan cazar y divertirse.

¿De dónde viene su pasión por la caza?

Mi afición por la caza sale espontánea de niño. Mi padre Emilio, aunque le gustaba el campo, los animales y algo la caza, no era un gran aficionado, al contrario que mi abuelo materno Julián, con el cual  no llegué a compartir tampoco esta pasión. Por eso digo que fue algo espontáneo, pero seguramente por mi sangre corría la de mi abuelo.

De niño ya comencé a salir al campo y a saborear ese mundillo con un primo mayor, Luis, que si solía cazar en mi pueblo, Polán, al sur de Toledo capital, en las estribaciones de los Montes de Toledo, donde por aquel entonces en el coto del pueblo había bastante cantidad de conejos, paloma torcaz, perdiz salvaje y zorzales, y ahí comenzaría mi romance con la escopeta.

Con el tiempo se demostraría mi cariño hacia ese arma, y la fama de buen tirador siempre he tenido, además de tener las vitrinas de mi casa repletas de trofeos de tiro al plato y algunos jamones de fiestas de mi pueblo también conseguidos, mi amigo José María de Ancos en perdiz, Miguel Ángel de los Reyes en conejo, Carlos Benavente en palomas y Javier Heredero compañero de zorzal, además de no olvidarlos como amigos que compartimos muy buenos momentos, lo podrían confirmar…

¿Qué diferencia encuentra un cazador de cazar en cualquier otro coto a cazar en uno de los que usted gestiona?

Siempre intento que el cazador que confía en Jesús Reverte, sienta que la caza tenga cierta dificultad, para que así sea más satisfactoria, tanto si organizo ojeos por la orografía, como si es en mano, sea terreno propicio para perdices, faisanes y codornices. En mano no tanto por la dificultad del terreno “áspero” que diría mi padre, refiriéndose a lomas y barrancos, ya que no creo necesario castigar las rodillas y ligamentos para practicar la caza en mano.

Jesús Reverte (prismáticos)

Por todo esto he ido evolucionando y aunque me gusta tener siempre alguna finca quebrada para amantes de lo más duro, ahora busco terrenos más llanos pero también difíciles de cazar  por el monte bajo y grandes retamares para la defensa de las aves, que se lo pongan complicado al cazador y al perro.

En definitiva una caza similar a la que yo he conocido y practicado en mi vida y que tanto me ha enganchado.

Pero desde luego que si por algo se me conoce es por mi trato amable y casi familiar, intento siempre estar pendiente del cliente sin estar encima de él. Yo no suelo vigilar ni poner acompañantes. Mis clientes les doy siempre la confianza necesaria para que se sientan como en su propio coto, y acabamos siendo más amigos que clientes.

He sido cocinero antes que fraile y eso ayuda mucho a saber cómo hacerlo. Pienso siempre que yo lo querría haber tenido así si hubiera ido con algún gestor.

¿Qué tipo de caza gestiona en sus cotos?

Únicamente caza menor en todas sus variantes.

Aunque debo decir que prefiero ser sincero, y no organizar una tirada de patos, zorzales o de torcaces ante la duda de no estar seguro que vaya a resultar mínimamente satisfactoria.

Es imposible no equivocarse a veces al tratarse de animales salvajes, y las variables que se manejan no siempre son matemáticas.

¿Por qué no gestiona caza mayor?

Zapatero a tus zapatos. Yo domino la caza menor y los perros de caza, y a eso dedico mis energías.

Me lo han pedido muchas veces, “que si yo tengo que aprovechar mis contactos…”, “que si yo se gestionar…”, “que si yo valgo…”, etc. Pero yo lo tengo muy claro, hago lo que sé que me va a salir bien, y con lo que disfruto haciendo para poder trasladar a mis clientes esa ilusión y buen hacer.

¿Qué modalidad de caza se practica en los cotos que gestiona?

Caza en mano sobre todo, y si me tengo que decantar por una pieza, LA PERDIZ! LA REINA, aunque también  faisán, codorniz.

Tengo grandes fincas de conejo, siempre cazando con perro, siendo una caza muy divertida.

Será por mi pasión por los perros, pero para mí la caza menor con perro es la modalidad por tradición de la caza en España.

También organizo ojeos de perdiz y sueltas desde cerro de perdiz, paloma y faisán, tiradas en puesto a torcaces, tanto al paso como con cimbel, tiradas esporádicas de patos y zorzales. En estos últimos, intentando asegurar cierta densidad.

¿Por qué la caza en Castilla la Mancha es la más famosa?

Es la que conozco y es una zona inmejorable para la práctica de la caza menor por sus características: viñas, olivos, tomillos, retamas, escobas, carrascos, siembras… ¡¡Qué más se puede pedir!! ¡¡Es un Paraíso!!

¿Qué espera de las temporadas que se avecinan?

Espero seguir mi evolución, demostrando a mis clientes lo que llevo dentro, y espero que se aprecie esta apuesta por la caza tradicional de siempre.

Mis cotos ofrecen cazar por días sueltos, creo que es lo más inteligente para un cliente que sólo paga por el día que caza. En definitiva, entre días de montería, días de acompañar a mujer y familia, días de lluvia, días de posible enfermedad y días imprevistos de cualquier anomalía, pagar un coto para un año y sin saber cómo estará de cantidad de caza…, la opción más aconsejable con diferencia es cazar por días en cotos bien gestionados y sentirte como en tu propio coto.

¿En los cotos que gestiona, que servicios ofrece aparte de cazar?

Siempre tengo varias opciones para la comida.

La más demandada es la comida traída por los propios cazadores y consumida en barbacoas y refugios en “mitad del campo”. Pero también disponemos de restaurantes de calidad muy próximos a los cotos de caza.

Tenemos la posibilidad de preparar las piezas cazadas envasarlas al vacío o incluso cocinarlas y enlatarlas y enviarlas a domicilio.

Disponemos de casas rurales para poder pernoctar y descansar cómodamente, al igual que perreras para nuestros compañeros de fatigas.